sábado, 24 de octubre de 2015

Ética y cultura

Ética y Cultura:

El  día 21 de Octubre se celebró en Ourense un Seminario sobre confidencialidad y secreto profesional en el ámbito sanitario, con tres perspectivas  distintas pero no distantes, desarrolladas  por  un profesor de filosofía del derecho, un magistrado, un enfermero y un especialista en medicina legal como moderador, todo ello en un espacio secularizado como es la Universidad donde se respiran conocimientos, libertad de pensamiento y de expresión. 

Hablamos de lo que esperan las personas de la conducta futura de otro, de confianza estrecha ó íntima y de silencio cuidadoso,  en otras palabras hablamos de confianza, confidencia y secreto en la asistencia sanitaria,  tres eslabones de una cadena que siendo corta necesita ser resistente. Como no podía ser de otra forma  tratándose de conductas humanas tenemos  que establecer un marco normativo y/o legislativo con el objetivo de gestionar el daño, bien mediante la prevención  o la judicialización del mismo. Existe no obstante un modelo de gestión basado en la responsabilidad, hay que calcular la probabilidad del daño la gravedad del daño y la posibilidad de rescate del mismo, para ello no podemos universalizar, tenemos que contextualizar y tenemos que hacerlo en las tres dimensiones éticas en las que se produce la asistencia sanitaria micro-ética, meso-ética  y macro-ética es decir responsabilidad del profesional, de la institución y de la administración sanitaria, otra cadena con tres eslabones, frágiles muy frágiles…habrá que reforzarlos.

Para ello es necesario formar a los profesionales sanitarios en bioética,  una disciplina dinámica que nos abre el camino para entender, como debemos de hacer, como debemos de contextualizar nuestras actuaciones cuando se produce un conflicto de valores, ayudándonos a tomar decisiones óptimas y que lesionen mínimamente dichos valores. Dicho esto es obvio que la “Ética Clínica de este Siglo”, no debería necesitar herramientas jurídicas para solucionar conflictos de valor, para ello existen otras herramientas como “LA DELIBERACIÓN”, que  como procedimiento de análisis que es, nos ayuda en la toma de  decisiones correctas, de calidad y/o prudentes ante los conflictos de valor, dichas decisiones deberán   superar  las pruebas de temporalidad, publicidad y legalidad, como no podría ser de otra forma.

Esta forma de pensar y hacer la micro-ética de  la profesión, quedará para las siguientes generaciones y  se convertirá  en cultura  o legado   objetivándose “como valor” en una atención más humana , más correcta y más prudente que permita mantener unidos  los tres  eslabones de la cadena. Confianza Confidencia y Secreto.

Desde el punto de vista de la meso-ética y de la macro-ética, tanto las instituciones como la administración sanitaria deben de  adquirir responsabilidades con los profesionales, con nuestro entorno  y con la sociedad. Este debería  ser  uno de los retos del siglo XXI y pasa inevitablemente por  dinamizar, hacer, y luchar contra el  inmovilismo rancio, amargo y triste que nos deja a la deriva, y a la intemperie como individuos y como sociedad. Es por ello que es importante educar desde la familia la escuela y la universidad .Hay que  promover foros de debate en una sociedad de la que todos somos parte, donde  individual y colectivamente somos responsables de lo que hacemos pero también ( hay que empezar a pensar en ello) somos en cierto modo responsables de lo que dejamos de hacer.

Alfredo Valdés  Ourense 23/10/2015

jueves, 2 de julio de 2015

Crisis humanitaria

60 millones de refugiados es una cifra respetable para que se les dedique un día, sobre todo cuando se trata de victimas  inocentes desplazadas de su casa, de sus tierras, de su país por distintos tipos de conflictos, bélicos en la mayoría de los casos. Siria, África Subsahariana, República Centro-africana, Mali-Mauritania-Niger, Sudán del Sur, República Democrática del Congo, Colombia, sin olvidar por supuesto, otras crisis humanitarias (Rwanda, Kosovo, Somalia) que levantaron ampollas en la comunidad internacional y establecieron los pilares de la responsabilidad de proteger siendo el buque insignia la ONU y con respecto a los refugiados el Alto Comisionado de la misma para los Refugiados (ACNUR), pero esto no es suficiente hace falta voluntad  actitud y solidaridad por parte de los países implicados directa o indirectamente. Hay que valorar si se trata de  un refugiado o bien de un inmigrante  por motivos económicos o de mejora de calidad de vida, ni nuestro estado no entiende de eso, hace devoluciones en caliente y “hunde en el mar y en la miseria” a todo el que se acerca por aquí sea cual sea su origen y situación personal dejándola sin ilusión y sin destino vital.

Fdo :Alfredo Valdés Paredes


Ourense 19/06/2015